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·06· Tendencias

Imperfección deliberada: Apple, Guess y Granola están usando lo hecho a mano como contraseña humana

Apple, Guess y Granola están adoptando typos, scribbles y diseño "janky-by-design" como marcador explícito de autoría humana en un mercado saturado de IA.

· Redacción EC
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El 6 de mayo de 2026, Kyle Chayka publicó en The New Yorker la columna A Lo-Fi Rebellion Against A.I.. En vez de teorizar sobre estética, recorre once casos concretos donde marcas grandes y proyectos individuales están adoptando deliberadamente lo dibujado a mano, lo mal alineado, el typo intencional, el scribble en marker —el “lo-fi”— como código visual explícito en oposición a la pulidez ubicua de Midjourney y ChatGPT Image.

El argumento no es nostálgico. Es operativo: cuando producir una imagen pulida cuesta cuatro segundos y un prompt, la pulidez deja de ser señal de calidad. La autoría humana visible —la que muestra esfuerzo, error, materialidad— vuelve a tener valor de mercado. El movimiento ya está en marcha en Apple, Guess, Granola, Picador, Charli XCX y Death to Stock, y tiene su caso ejemplar fuera de la industria: una crossing guard en Burlington, Vermont, llamada Christine Tyler Hill, que con un zine impreso a mano construyó un negocio de USD 14.000 al mes en pocos meses.

Por qué importa

La trend forecaster Emily Segal —cofundadora de K-HOLE, el colectivo que en 2014 acuñó “Normcore”— bautizó al fenómeno opuesto: tasteslop. La slickness instantánea con apariencia de “buen gusto” producida sin fricción por modelos generativos. Cuando tasteslop satura el mercado visual, las marcas que quieren diferenciarse tienen que dejar evidencia conspicua de esfuerzo humano. La pulidez se vuelve sospechosa. Lo perfecto, máquina.

Esto es la cara estética del problema laboral que documentamos esta misma semana: los freelancers que reportan más estabilidad son los que CURAN explícitamente su clientela alrededor de un posicionamiento de “human-only” o “AI-augmented” declarado. La “lo-fi rebellion” es el vocabulario visual con el que ese posicionamiento se vuelve legible al cliente. No es decoración: es estrategia comercial codificada en el sistema visual.

El registro de casos que recoge Chayka cubre todo el espectro de tamaño y presupuesto. Apple publicó un YouTube Short el 24 de abril mostrando explícitamente “tactile and handmade production methods” detrás de su intro del MacBook Neo —que Apple describió textual como “a peek at some handmade magic”. Que Apple, una compañía que casi nunca revela making-of, decida hacerlo aquí, es la noticia. La agencia británica Ragged Edge rebrandeó la app de notas con IA Granola con un logo espiral “rough-hewn” en verde orgánico —y la decisión polarizó a la industria: hubo desde celebración pública en LinkedIn hasta titulares como “the worst thing to happen in 2026” antes de moderarse. Que un rebrand divida a la industria es exactamente lo que el argumento “lo-fi rompe convención” predice. La incomodidad es señal del corte.

Según reporta Chayka, en enero el rebrand de Guess —lowercase acid-yellow sobre fotos selfie grainy, logo printed sobre patchy white “scratched-out”— fue obra de Travel Agency en colaboración con Richard Turley, el diseñador conocido por dirigir el rediseño de Bloomberg Businessweek y, más recientemente, el rebrand de Formula 1 con Wieden+Kennedy London. El cofundador de Travel Agency, Zack Cohn, le dijo a Chayka que “bad design actually performs better than good design”. Habría que ver cobertura trade independiente del caso Guess para verificar la narrativa más allá del artículo, pero el patrón general —agencia premium contratada para hacer “diseño deliberadamente roto” para una marca grande— está documentado en al menos otros tres casos de la pieza.

Movimientos

  1. Esta semana, audita cinco piezas de tu marca o tu portfolio. ¿Cuántas podrían pasar por output de Midjourney o ChatGPT Image 2.0? Si la respuesta es "todas", tienes una vulnerabilidad estética y comercial. Identifica un elemento manual —textura, typo intencional, scribble, error de registro tipográfico, foto cruda en lugar de stock generado— que puedas introducir sin romper el sistema. Empezá por la pieza más pulida, no por la más floja.
  2. Antes del próximo entregable, decidan explícitamente con el equipo o el cliente: ¿este proyecto ataca el problema de "tasteslop" o lo refuerza? La pregunta es operativa, no filosófica. Determina decisiones concretas: tipografía custom vs Inter por defecto; foto montada vs stock generado; ilustración encargada vs prompt; BTS publicable vs flujo invisible. Si la respuesta no cambia ninguna decisión del brief, no estás respondiéndola de verdad.
  3. Si trabajás en branding, packaging o producto: producí un asset behind-the-scenes (BTS) por proyecto este trimestre. Apple, Death to Stock y Travel Agency están convirtiendo el BTS en marketing de autoría humana. Es un asset que sólo podés generar si efectivamente hiciste el trabajo, lo que lo vuelve simultáneamente defensivo (prueba que no es IA) y ofensivo (genera contenido editorial paralelo).

Qué seguir mirando

La “lo-fi rebellion” no es el primer movimiento estético que reacciona a una saturación tecnológica —Chayka recuerda a Basquiat y Rose Wylie como antecedentes pictóricos del low-brow estratégico— pero es el primero que opera con velocidad de IA y con marcas grandes adoptándolo en simultáneo, no como contracultura. Las próximas semanas y meses van a decidir si se vuelve dominante o se cae como saturación de su propio código.

  • ¿Cuándo aparece la primera marca latinoamericana grande con un rebrand explícitamente “lo-fi” al nivel de Guess o Granola? Las señales en español ya circulan en Instagram —“el verdadero lujo se siente natural, no fabricado en una app”, reels con #aidesign etiquetados como “Design Trend 2026”— pero todavía no hay un caso comercial de la escala que documenta Chayka.
  • ¿Las plataformas SaaS B2B (Notion, Linear, Vercel, Anthropic) van a moverse hacia el “rough-hewn” de Granola, o a doblar la apuesta por el polish “OpenAI-precise”? La pregunta no es estética: es de posicionamiento competitivo. Y se conecta con lo que vimos esta semana sobre el desenganche deliberado de IA.
  • ¿“Tasteslop” entra al lenguaje cotidiano de las direcciones creativas y aparece en briefs y RFPs, o se queda como meme de Twitter? Si entra al lenguaje operativo, marca un cambio real en cómo las marcas compran diseño.
  • ¿La IA generativa va a aprender a imitar el lo-fi convincente? Chayka señala que las versiones actuales —incluso con el prompt viral “in the most clumsy, scribbly, and utterly pathetic way possible”— aún muestran “robotic sameness”: brushstrokes equal width, centered focal points. Si eso se resuelve en doce meses, el código deja de funcionar como contraseña humana y hará falta otro marcador.