Nº 019 Edición
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Adobe y Higgsfield metieron un agente en After Effects la misma semana. Uno promete no reemplazar al artista; el otro, que no hace falta saber After Effects.
Adobe abrió su AI Assistant en After Effects el 8 de septiembre; Higgsfield lanzó el suyo desde ChatGPT el 10. Mismo software, dos promesas opuestas.
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Lo nuevo
El 8 de septiembre, de cara a IBC, Adobe anunció que el AI Assistant de After Effects pasaba a beta pública: un panel nativo al que se le pide en lenguaje natural que reorganice un proyecto heredado, escriba una expresión o la arregle cuando falla. El 10 de septiembre, Higgsfield presentó AI Motion Designer: un plugin de ChatGPT que, con el comando /use-after-effects, escribe capas, keyframes, timing y expresiones dentro de la composición que tengas abierta. Dos agentes para el mismo software con dos días de diferencia, y dos frases de venta que no podrían ser más distintas.
La de Adobe la escribió Catie Bass, community manager del equipo de After Effects, cuando abrió la beta el 6 de agosto: “El asistente no está aquí para reemplazarte como artista”. Su estrella polar, dice, es el trabajo tedioso: expresiones rotas, proyectos que un contratista dejó desordenados, revisar la ortografía de las capas de texto. La de Higgsfield está en la guía de lanzamiento: “No se requiere ningún conocimiento de After Effects”. Alguien que nunca abrió el programa, promete, puede obtener una animación de título o un logo reveal escribiendo en un chat.
Por qué importa
Es el mismo software y son dos productos para dos personas distintas. Adobe le vende el asistente a quien ya sabe After Effects y quiere que alguien le haga la parte aburrida: ProVideo Coalition resume que los casos más convincentes son los rigs de expresiones y la organización de proyectos con cientos de capas. Higgsfield le vende el suyo a quien no sabe After Effects y quiere el resultado. Es la misma partición que Adobe hizo al bautizar “Pro Editor” el Photoshop de siempre para distinguirlo del editor por prompts, solo que esta vez la mitad “para todos” la puso un tercero, desde ChatGPT, y Adobe se quedó con la mitad “para profesionales”.
Lo que cuesta cada promesa también es distinto. La beta de Adobe es gratis, con un límite diario y otro semanal que la propia Adobe reconoce, y sin precio anunciado para la versión final. El agente de Higgsfield exige tres suscripciones activas, Higgsfield, GPT y After Effects, y consume créditos de Higgsfield a la tarifa de la web; Startup Fortune encontró en el centro de ayuda que el acceso “ilimitado” a modelos solo aplica en higgsfield.ai, no dentro de Adobe. La única prueba independiente con subtítulos verificables la hizo el creador JSFILMZ: le dio tres imágenes y recibió en 18 minutos una secuencia de créditos con rotoscopia y cámaras 3D, en un proyecto que describe como el más ordenado que ha visto. También confiesa dos cosas. Tuvo que subir su plan de ChatGPT de Go a Plus para poder correrlo, y en la segunda iteración se quedó sin cuota antes de terminar el audio. Su recomendación es Pro mensual.
La comunidad de After Effects lleva más de un mes probando el de Adobe y tres días el de Higgsfield, y el tono es el opuesto al de los comunicados. En Creative COW, Roland Kahlenberg lo resume sin drama: funciona, es lento, se queda sin fichas. Graham Quince, en el mismo hilo, va más lejos: “Estamos llevando nuestro futuro a la bancarrota por el dictado de voz y la pereza”. Del lado de Higgsfield, el ruido viene de otra parte: la empresa escribió en X que GPT-6 Astra “se siente como una verdadera AGI” porque por fin domina el uso del computador, y la cuenta @anvisha le contestó que, al editar archivos de Blender, “no es uso del computador, son scripts”. Lo que no hay, al cierre de esta edición, es una prueba de un estudio de motion con piezas de cliente, ni una nota de Motionographer o Lesterbanks; la conversación la están llevando creadores de YouTube y foros. Y Adobe, que en Cannes dejaba a Higgsfield vender cine con IA, no ha reaccionado al agente ajeno porque ya tenía el suyo. Es el mismo movimiento que meter setenta herramientas en Slack: que el lugar donde se decide pueda ser un chat, mientras el archivo siga siendo suyo.
Movimientos
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Instalen la beta de Adobe antes de pagar la tercera suscripción. Es gratis, vive dentro del programa y está afinada para expresiones y organización de proyectos, que es donde se va el tiempo tedioso. Si eso resuelve su cuello de botella, el agente de Higgsfield sobra por ahora.
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Si prueban Higgsfield, abran el .aep después y sumen las tres facturas. Higgsfield, ChatGPT Plus o Pro y After Effects, al lado de lo que cobran por un logo reveal. Revisen capas, precomposiciones y expresiones antes de creerle a JSFILMZ que quedó ordenado.
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Motion designers: escriban esta semana qué parte de su tarifa es "saber usar After Effects" y qué parte es criterio de animación. Adobe acaba de decir que la primera parte es "trabajo tedioso" y Higgsfield que es innecesaria. La segunda es la que tiene que aparecer en la próxima propuesta, con nombre.
Qué seguir mirando
Dos agentes para un mismo programa es competencia; dos promesas opuestas es un debate sobre quién es el usuario. Lo que sigue es ver cuál de las dos frases sobrevive al contacto con un cliente.
- ¿Pone Adobe precio al asistente al salir de beta, y cuánto de la “cuota diaria” se convierte en créditos?
- ¿Aparece una prueba de un estudio de motion con piezas de cliente, del agente de Adobe o del de Higgsfield?
- ¿Se cruzan los dos: Higgsfield operando el asistente de Adobe vía MCP, o Adobe cerrando esa puerta?
- ¿Cuántos motion designers cambian el “sé After Effects” del portafolio por otra cosa antes de fin de año?